25/3/13

Ríos





도종환


가장 낮은 곳을 택하여 우리는 간다
가장 더러운 것들을 싸안고 우리는 간다
너희는 우리를 천하다 하겠느냐
너희는 우리를 더럽다 하겠느냐
우리가 지나간 어느 기슭에 몰래 손을 씻는 사람들아

언제나 당신들보다 낮은 곳을 택하여 우리는 흐른다


Ríos
por Do Yong-hwan

Fuimos hacia el lugar más bajo,
llevando las cosas más sucias,
¿ustedes nos denigraron?,
¿ustedes nos ensuciaron?
Gente que a nuestro paso lava inquieta en la orilla sus manos,
nosotros siempre fluiremos a un lugar más bajo que el suyo.

Traducido por Zyanya Gil Yáñez


Do Yong-hwan (1954) es poeta un poeta surcoreano. Ganó renombre tras publicar una serie de poemas de amor que escribió a la muerte de su esposa.

18/3/13

Si fuera sueño

Por donde brilla el sol
Por: Zyan



꿈이라면
만해 한용운

사랑의 속박이 꿈이라면
출세의 해탈도 꿈입니다.
웃음과 눈물이 꿈이라면
무심의 광명도 꿈입니다.
일체 만법이 꿈이라면
사랑의 꿈에서 불멸을 얻겠습니다.



Si fueran sueño
por Manhae HanYoung-un

Si el yugo del amor fuera un sueño,
también la salvación de la fama.
Si risa y lágrimas fueran sueño,
también la luz de la indiferencia.
Si las leyes universales fueran un sueño
sería inmortal en el sueño del amor.

Traducido por Zyanya Gil Yáñez





Manhae Han Young-un (29 de agosto de 1879 – 29 de junio de 1944) fue un poeta y monje budista del templo de la montaña Seorak que vivió en Corea durante el periodo de la ocupación japonesa. Fue parte de la resistencia contra la invasión japonesa con base en sus principios de resistencia pacífica y no violencia.

Este poema que traduzco no es uno de sus más conocidos y su interpretación es un tanto compleja. Sin embargo, creo que transmite bien el interés del poema en la meditación filosófica y el amor. 

8/3/13

Maravilla





분꽃
장승련

네가 분꽃 닮았다는 걸
너 떠난 후에야 나는 알았다

필 때는 작은 몸짓으로
있는 듯 없는 듯하더니
지고 나는 그 자리엔
네 얼글보다 더 선명한 꺼만 씨앗

내 가슴 속 덩그마니
지워지지 않은 네 얼글.



Flor mirabilis
por Jang Seung-ryeon


Descubrí, sólo tras tu partida,
que eres como una flor mirabilis.


Al florecer con un leve gesto,
cual si estuviese, cual si no estuviese,
en ese lugar del cual partiste
una semilla más clara e inmutable que tu rostro


se hundió dentro en mi corazón
y me hizo tu rostro imborrable.


Traducido por Zyanya Gil Yáñez